Durante el pasado fin de semana pudimos ver los edificios mas emblemáticos
del centro de Barcelona iluminados con proyecciones sorprendentes.
De esta manera, la cuidad condal rendía homenaje a su antigua patrona,
Santa Eulalia, en motivo de su festividad.
Al estilo de la Fiesta de las Luces en Lyon -aunque salvando las distancias-
Barcelona vivió una jornada mística decorando sus piedras medievales del barrio
gótico con proyecciones audiovisuales muy elaboradas.
Todo un circuito de instalaciones luminosas adornaron el centro,
a través de temáticas donde confluían la tradición, el arte y la tecnologia
lugares tan representativos como la plaza de Sant Jaume, la fachada del Salón del
Tinell o la pequeña plaza e Sant Felip Neri se vieron teñidas de colores de lo mas
variopinto jugando con el relieve y la oscuridad de la noche.
Tanto alumnos como profesores de escuelas de diseño,
iluminación y arquitectura
se pusieron manos a la obra para ofrecer
un espectáculo bien original.
