Volando en parapente cerca del Teide en Tenerife


A finales del sigo XV y principios del XVI, un tipo de insultante
inteligencia rellenaba pergaminos con dibujos de diseños de
maquinas y artefactos que pudieran hacer que el hombre volara
como las aves. Leonardo Da Vinci intentaba así cumplir el sueño
del ser humano de sentir el viento en el rostro mientras disfrutaba
de vistas aéreas de la superficie terreste.

Una clara mañana de noviembre, algo mas de 500 años después, yo
disponía a volar en parapente sobre una parte de la isla Tenerife

El parapente es un deporte que se comenzó a practivar a finales del siglo
pasado, utilizado por montañeros que querían bajar volando de las cimas que 
habían escalado, Es basicamente, una forma de vuelo sin motor en la que
totalmente flexible, de unos 20-35 metros cuadrados y de 3-7 kilos
de peso- es el elemento que debemos dominar mediante unas lineas
de cuerda que se unen al piloto con arnes.
Consiste en aprovechar las corrientes y distintas capas de aire a
diferentes temperaturas para elevarse en el aire. El vuelo puede llegar a
durar horas y recorrer cientos de kilómetros, pero los tandem comerciales
y los de iniciación no suelen pasar de 20-30 minutos y se recorre poco
mas de una decena de kilómetros.
Pero vuelas. Esa veintena de minutos de sientes como un pájaro, libre.
Minutos en los que te olvidas de todo y te sientes ligero,
física psicologicamente.