Tras unos días disfrutando de la naturaleza y la compañía de buenos
amigos viajeros en el Liwonde Safari Camp del gran Frederick, llego el
triste momento de partir hacia el sur de Malawi.
El tiempo apremiaba y se acercaba el final de mi aventura africana,
amigos viajeros en el Liwonde Safari Camp del gran Frederick, llego el
triste momento de partir hacia el sur de Malawi.
El tiempo apremiaba y se acercaba el final de mi aventura africana,
dejándome con un sabor agridulce continuo. Por un lado tenia ganas de
llegar a Alicante en primavera -mi estación del año favorita. ver a mis amigos,
retomar el deporte, la playita y las comidas caseras de la gran Terreta alicantina.
Llevaba casi dos meses bajo el Sol africano, durmiendo en dormitorios, cuchitrilles
o tienda de campaña y pasando varias penalidades fisicas. Sin embarggo, cada
dia era una aventura y las experiencias interpersonales eran las mejores que
habia tenido en todos mis viajes. Africa me infundia energia cada mañana y cada
noche me acostaba feliz.
Para mas inri, debiamos pasar los ultimos dias disponibles en una cuidad que
tenia poco que ofrecer al viajero: Blantyre.
retomar el deporte, la playita y las comidas caseras de la gran Terreta alicantina.
Llevaba casi dos meses bajo el Sol africano, durmiendo en dormitorios, cuchitrilles
o tienda de campaña y pasando varias penalidades fisicas. Sin embarggo, cada
dia era una aventura y las experiencias interpersonales eran las mejores que
habia tenido en todos mis viajes. Africa me infundia energia cada mañana y cada
noche me acostaba feliz.
Para mas inri, debiamos pasar los ultimos dias disponibles en una cuidad que
tenia poco que ofrecer al viajero: Blantyre.
