Hoy ha sido otro de los días que hacen viaje. Estoy en Will's hut
tremendamente a gusto, escribiendo estas lineas bajo la luz de una vela
y el calor de una chimenea. Pero el día ha sido... intenso.
tremendamente a gusto, escribiendo estas lineas bajo la luz de una vela
y el calor de una chimenea. Pero el día ha sido... intenso.
Un día escalando en Nueva Zelanda me llego de repente: ¿Había estado alguna vez
24 horas solo? ¿Y 24 horas solo en la naturaleza, alejad de la civilización?
La idea me encantaba. Que idea tan sencilla pero cuan poderosa. La respuesta era no,
en 26 años nunca había pasado ni unas miserias 24 horas solo. Desde que me llego
la idea a la cabeza sabia que era algo que tenia que hacer, ya no había mas remedio.
Estando en Wanaka, le pregunte a i amiga Kristen por un sitio bonito y tranquilo
donde pasar algún tiempo solo. Sin dudarlo cogió un mapa y me señalo con el dedo.
''Will's hut, this is your place''.
24 horas solo? ¿Y 24 horas solo en la naturaleza, alejad de la civilización?
La idea me encantaba. Que idea tan sencilla pero cuan poderosa. La respuesta era no,
en 26 años nunca había pasado ni unas miserias 24 horas solo. Desde que me llego
la idea a la cabeza sabia que era algo que tenia que hacer, ya no había mas remedio.
Estando en Wanaka, le pregunte a i amiga Kristen por un sitio bonito y tranquilo
donde pasar algún tiempo solo. Sin dudarlo cogió un mapa y me señalo con el dedo.
''Will's hut, this is your place''.
El día estaba gris, lloviznaba. El camino era relativamente llano, pero difícil.
Fueron 4 horas y media de tramping por el bosque mas denso por el que yo
haya caminado nunca. Aunque el lugar era precioso, el suelo estaba mojado
y resbaladizo. A veces tenia que escalar o desescalar paredes pequeñitas,
de un metro o un metro y medio; cara mirando a la pendiente, sujetándome a
raices mojadas y con pies inciertos. Al principio disfrutaba. Luego me empezó
a doler la rodilla y la mochila empezaba a pesar. La mentalidad cambio y ya solo
pensaba en llegar al sitio prometido. Por fin, 4 horas mas tarde, cansado y cojeando,
intuyo el final del bosque y de repente se abre un valle precioso delante de mi.

Fueron 4 horas y media de tramping por el bosque mas denso por el que yo
haya caminado nunca. Aunque el lugar era precioso, el suelo estaba mojado
y resbaladizo. A veces tenia que escalar o desescalar paredes pequeñitas,
de un metro o un metro y medio; cara mirando a la pendiente, sujetándome a
raices mojadas y con pies inciertos. Al principio disfrutaba. Luego me empezó
a doler la rodilla y la mochila empezaba a pesar. La mentalidad cambio y ya solo
pensaba en llegar al sitio prometido. Por fin, 4 horas mas tarde, cansado y cojeando,
intuyo el final del bosque y de repente se abre un valle precioso delante de mi.

